Hogar dulce hogar




Los expertos te dan algunos consejos para lograr que tu nuevo hogar sea cómodo, acogedor y un buen sitio para estudiar.

Cintia Neve

¿Cómo elegir la mejor iluminación?

Las condiciones constructivas del lugar son muy importantes para determinar la cantidad de luz que necesitarás para tus actividades. "Las dimensiones (largo, ancho y altura), el tipo de montaje (si permite losa o plafón), la disposición y el tipo de mobiliario, e incluso el diseño del área (colores, texturas, formas, etc.)", son factores importantes a la hora de ver qué tipo de luz poner, dicen los expertos del Area de Proyectos de la empresa de iluminación Tecno Lite, integrada por Ricardo Soto, Jacqueline Díaz, Fermín Márquez, Eliuth Ortiz y Edgar Hernández. También es importante evitar las fuentes luminosas que generen demasiado calor en zonas de trabajo. "Se recomiendan las tecnologías fluorescentes y LED", añaden. Y, por supuesto, ahorrar energía eléctrica tanto para ahorrar dinero como para evitar la demanda excesiva.


Atiende estas recomendaciones:
a) Programa tus actividades en horarios con aportación de luz natural.
b) Utiliza fuentes de luz que ahorren energía, como la tecnología LED, que permite ahorrar hasta un 80 por ciento de consumo de energía en comparación con otras fuentes de luz.
c) Utiliza sistemas de control (atenuación o sensores de presencia).
d) Da mantenimiento periódico a lámparas y pantallas.


Con olor a hogar
Los aromas suelen remitirnos a un lugar emocional lleno de recuerdos. También pueden ayudar a nuestro objetivo de estudio, relajación, armonía, alegría o simplemente sensación de hogar.

La terapeuta Ana Buenrostro utiliza aceites esenciales puros y orgánicos para ayudar a las personas a mantener estados de ánimo que les ayuden a conseguir sus objetivos. Su amplia experiencia le permite expresar que "no sólo huelen bien", sino que ayudan en diferentes momentos. Le preguntamos a la experta qué aceites le recomendaría a alguien que se piensa mudar a una casa y ciudad nuevas a estudiar.
1. Valor Se trata de un aceite que es una combinación de varios, pero ya viene preparado; su utilidad principal es ayudar a tu organismo a asimilar su nueva realidad.
"Lo que hace es que te arraiga a la tierra y no deja que la cabeza te lleve a otros lados, como por ejemplo a sentir miedo al cambio, a estar solo, a lo nuevo. Este aceite hace que no te paralices ante el cambio. Puedes sentir nervios, temor, etc., por supuesto, pero no te paralizan. Además, tranquiliza, pues contiene una florecita llamada palma rosa, que va directo al corazón; te da seguridad y, con base en eso, tú puedes actuar.
También puedes usar este aceite cuando vas a tener un examen, para que no se te olviden las cosas por nervios, cuando vas a hablar en público, exponer una conferencia o un trabajo oral. Te da muchísima seguridad, no permite que tus pensamientos te ganen; los escuchas, pero no te aferras a ellos y, entonces, no te paralizas".

2. Menta
La terapeuta rescata tres cualidades principales por las cuales la menta puede funcionar como un inestimable apoyo a la hora de estudiar.
"La menta aclara la cabeza y te permite enfocarte; te da muchísima energía y te álevantaá, pues estimula el sistema nervioso central. Al estudiar, te permite mantenerte despierto, asertivo y concretar cosas muy pronto. Por otro lado, la menta es una de las mejores plantas para quitar dolores de cabeza, de ojos, de cuerpo (de la mano, por usar el ratón de la computadora). La tercera cualidad de la menta es que es muy digestiva; entonces, si bebes mucho café, o tu organismo sufre un desfase horario al desvelarte, la menta puede ser útil".

3. Lavanda
La lavanda funciona como contraparte de la menta. Después de arduas jornadas de clases, seguidas por horas y horas de estudio y de reuniones con compañeros, el cuerpo y la mente necesitan un descanso.
"Si quieres dormir bien, lo poco que duermes quieres hacerlo de manera profunda, o si quieres tener un sueño súper reparador, la lavanda es la indicada", explica Buenrostro.

Aunque no se trata de un orden de jerarquía, la terapeuta explica que los aceites esenciales se pueden utilizar tanto en difusores como directamente en la piel. Ambos métodos surten el efecto deseado; lo importante es aspirar el aroma elegido para conseguir el efecto que necesitas.

También puedes poner el aceite directamente donde lo necesites. Si quieres aliviar un dolor, aplícalo directamente en el lugar afectado. "Para un dolor de cabeza, unta menta en las sienes, el occipucio o la nuca. Si te duele la espalda, aplícala en la espalda; si te duele la rodilla porque te golpeaste, ponla exactamente en el punto del dolor. Si te duele el estómago, úsala allí". Y si no te gusta oler a ningún aroma, pero necesitas el alivio, la experta recomienda aplicar el aceite en la planta de los pies, ya que el efecto es exactamente el mismo. Antes de aplicarlo, haz una pequeña prueba para asegurarte de que no te irrite la piel.

Aunque pocas veces pensamos en este tipo de "decoración olfativa", tomar esta pequeña atención puede ser una ayuda importante.