El diseño gráfico en México: ¿de dónde viene?




Una de las profesiones con mayor demanda en el mundo.

Karla Hernández Ordóñez

Comunicación, idea, legibilidad, orden, armonía, planeación y creatividad son algunos conceptos que vienen a la mente cuando se habla de diseño gráfico. Este oficio, que surgió de las artes plásticas, se ha convertido en una de las profesiones con mayor demanda en todo el mundo. Pero, ¿qué es y por qué es tan popular esta carrera? Aquí encontrarás un recorrido por sus orígenes en México y su función actual.

No se puede decir con exactitud quién y cuándo inició la profesión en este país. Se mencionan como iniciadores a algunos artistas plásticos: el grabador José Guadalupe Posada, el caricaturista Manuel Manilla, los pintores Dr. Atl, Fernando Leal, Diego Rivera, Gabriel Fernández Ledesma y Francisco Díaz de León. Por otro lado, las composiciones tipográficas, ilustraciones y viñetas de la Revista de Revistas que realizó el dibujante Ernesto García Cabral (el chango Cabral), en el siglo XX lo colocan como uno de los primeros profesionales que abarcó todas las ramas del diseño.

Cuando se creó la Secretaría de Educación Pública en 1921 se adquirió una imprenta para asegurar la producción de libros: los Talleres Gráficos de la Nación. Ahí, los textos fueron ilustrados por artistas plásticos egresados de la Academia de San Carlos. Dieciséis años después, los grabadores de las Escuelas al Aire Libre y La Esmeralda formaron el Taller de Gráfica Popular (TGP), con la idea de difundir a las clases obreras y campesinas mensajes antiimperialistas a través de los carteles, hojas sueltas y volantes que requerían un diseño llamativo.

Con la guerra civil española muchos artistas de aquel país se refugiaron en México. Llegaron diseñadores editoriales como Miguel Prieto, quien dibujaba, ilustraba y realizaba tipografías para títulos de libros, programas de mano de conciertos, exposiciones, catálogos de arte, carteles y escenografías teatrales. Por su parte, el valenciano Josep Renau realizó carteles para la industria fílmica mexicana en su taller de diseño publicitario. Con influencias cubistas y su técnica de aerógrafo, le puso color e innovó las tipografías para los anuncios de las películas mexicanas. 

No se puede entender el inicio del diseño en México sin mencionar a Vicente Rojo (creador de la imagen del periódico La Jornada), quien dirigió la Imprenta Madero en la década de 1960. En este lugar se hicieron todo tipo de experimentos con los viejos procesos, como los tipos en madera, el grabado y las composiciones en tipos móviles. Además, aquí se iniciaron las pruebas con las nuevas tecnologías de impresión, la fotocomposición y los efectos fotomecánicos para obtener resultados novedosos, como la degradación de color.