¡Cuida tu cerebro!




El cerebro requiere de cuidados y buena nutrición.

Karina Rodríguez Chiw

Al igual que todo tu organismo, el cerebro requiere de cuidados y una buena nutrición para mantenerse en buen funcionamiento. El paso del tiempo, las enfermedades, los malos hábitos y el abuso de sustancias dañinas pueden afectar las funciones de nuestro cerebro. Y aunque algunos de estos factores -como la edad- son inevitables, si lo cuidamos y nutrimos adecuadamente podemos ayudar a que se mantenga sano por más tiempo.

Su importancia

El cerebro es el centro de control del cuerpo humano: "Se encarga de múltiples y diferentes acciones, tanto conscientes como no conscientes, lo cual nos permite responder a un mundo en continuo cambio y que demanda respuestas rápidas y precisas", afirma la doctora María Luisa Pheres Sayún, médico cirujano.

Nuestro cerebro es responsable de:

  • Regular el funcionamiento de todos los órganos; así como los pensamientos, el habla, los movimientos, el sueño, el hambre, la sed y casi todas las actividades necesarias para la supervivencia.
  • Ayudarnos a sentir todas las emociones: amor, miedo, odio, alegría, etcétera.
  • Recibir e interpretar señales que se envían desde el organismo y las del mundo exterior, que llegan al cerebro por medio de nuestros sentidos.
  • Llevar a cabo funciones mentales como la cognición, la memoria y el aprendizaje.

En tus manos

De ti depende cuidar la salud de tu cerebro. "Como cualquier otro órgano, es muy frágil y si llega a enfermarse podrían dañarse algunas funciones mentales superiores como la memoria a corto o largo plazo, e incluso el lenguaje y su fluidez", advierte la doctora Pheres. La especialista señala que su cuidado debe ser integral e incluir acciones en la vida diaria, así como una alimentación sena y adecuada. Para ello, evita: 

  • El consumo de alcohol y tabaco, así como otras sustancias adictivas.
  • Una mala alimentación que incluya exceso de sal y gran cantidad de grasas saturadas y trans.
  • El sedentarismo y la falta de ejercicio físico.
  • Los desvelos frecuentes.

¡Muévete!

Ejercitarte físicamente o practicar un deporte mantiene tu cuerpo flexible y sin tensión. "Hacer actividad física de manera regular incrementa la energía y mejora el estado de ánimo", dice la nutrióloga y consultora privada Martha Villalón. Además, ayuda a liberar el estrés, a tener más energía, a prevenir enfermedades y a mantener el flujo de sangre hacia el cerebro. Trata de realizar 30 minutos de actividad física moderada que incremente tu frecuencia cardiaca -como caminar, andar en bicicleta o nadar- cinco días a la semana. Elige lo que más te guste o se acomode a tus actividades diarias para que puedas practicarlo con constancia.