10 libros pensados para 10 profesionistas




Todos pueden leerlos.

Federico Guzmán

Para los químicos


Muchas personas han leído a Isaac Asimov (1920-1992), pero pocas saben que era químico de profesión. De hecho, a pesar del gran éxito que tuvo como escritor, nunca abandonó su labor científica, y publicó cientos de páginas de divulgación. Su gusto por la ciencia, en consonancia con su inmensa imaginación, explica que sea uno de los escritores de ciencia ficción más importantes de todos los tiempos. Una buena manera de empezar a leerlo es con los relatos de Yo, robot.

Para los médicos


Novela filosófica y social, El árbol de la ciencia de Pío Baroja (1872-1956) es una lectura ideal para los estudiantes de medicina. En la primera parte se cuenta la vida como estudiante de medicina del protagonista, Andrés Hurtado. A su desempeño como médico en el campo y luego en la ciudad está dedicada la segunda parte, que aporta una radiografía de la sociedad española de esa época y la problemática atemporal del ejercicio de la profesión.


Para los estudiantes de ciencias políticas


La muerte de Artemio Cruz, de Carlos Fuentes (1928), resume la historia de buena parte del siglo XX mexica- no y, a la vez, muestra la ambición de poder que mueve a ciertos políticos. Aunque el libro habla del pasado, el lector reconocerá ciertas prácticas y mecanismos políticos vigentes aún. Imprescindible para los interesados en la política, tanto por la denuncia de la corrupción como por el retrato de los personajes.

Para los chefs


Todo buen cocinero sabe que para que un platillo resulte delicioso hay un ingrediente secreto que no se puede olvidar: la pasión. Y Como agua para choco- late, de Laura Esquivel (1950), es una novela deliciosa y llena de pasión, que narra las desventuras amorosas de Pedro Muzquiz en tiempos de la Revolución mexicana. Los amoríos y sentimientos de los personajes van de la mano con la gastronomía; de hecho, el libro incluye varias recetas que logran que los asuntos del paladar sean un espejo de los enredos del corazón.

Para los abogados


La magnífica novela Matar un ruiseñor sirvió para denunciar el racismo en Estados Unidos y sin lugar a dudas influyó en el movimiento de reivindicación de los derechos civiles de la década de 1960. Su autora, Harper Lee (1926), narra, desde la perspectiva de una niña, la defensa legal que su padre hace de un ciudadano afroamericano acusado injustamente de violación. A pesar de la seriedad de los temas tratados, el libro es famoso por la ternura que transmite y por su sentido del humor.

Para los periodistas


La publicación de A sangre fría, del escritor Truman Capote (1924- 1984), supuso una revolución en el mundo de la literatura.
El libro narra minuciosamente un sangriento crimen cometido en un pueblo de Kansas, así como las investigaciones de la policía, el juicio a los criminales y el cumplimiento de la condena.
La novedad del planteamiento estriba en que, al contrario de lo que venía sucediendo, la novela se funda- menta en hechos reales, y todo lo que Capote narra tiene una base documental. A esta clase de escritura, que todavía está en boga, se le conoció como "nuevo periodismo".

Para los músicos


La relación entre música culta y literatura es muy estrecha; por ejemplo, se puede apreciar en el gran número de óperas basadas en obras literarias. Pero también hay muchos libros ligados a la música clásica.
Tal sería el caso de Doktor Faustus, de Thomas Mann (1875-1955), en el que el protagonista, un compositor muy talentoso, hace o imagina (el libro no lo aclara y deja que el lector lo decida) un pacto con Mefistófeles para llevar su arte hasta sus últimas con