¿Usas o abusas del celular?




Es agenda, despertador, libreta de apuntes, estéreo, cámara fotográfi ca y de video, cuaderno de tareas, fuente de información, acceso a redes sociales… y teléfono.

Consolación Salas

Seguramente el celular ocupa un lugar importante en tu vida social, familiar y estudiantil. Sin embargo, tampoco hay que exagerar. “Dándole un uso racional y apropiado puedes aprovechar mejor tus estudios y disfrutar de tus relaciones personales”, comenta la psicóloga Vanessa Poleth Carreño Martínez, especialista en ciberpsicología y coordinadora del área clínica de la firma Soluciones Virtuales para la Salud. A continuación, algunas sencillas recomendaciones de esta especialista:

  • Que no te distraiga mientras estudias. Si quieres aprender y aprobar tus materias, dales el tiempo que requieren. Aunque estés leyendo, si tienes el celular como distractor tu pensamiento puede girar en torno a un mensaje o llamada. Apágalo, o mantenlo en vibración sólo si esperas algo realmente urgente.
  • No centres toda tu experiencia de aprendizaje en el Internet de tu celular. Existen muchas otras fuentes de información que puedes aprovechar.
  • Obedece el reglamento para su uso en tu escuela. Puede ser un elemento distractor, no sólo para ti, sino para quienes te rodean. Apágalo, ponlo en modo vibrador o de silencio durante clases, conferencias o en la biblioteca. Así respetarás el espacio de los demás y mantendrás tu capacidad de atención.
  • En una conversación cara a cara, las personas merecen más tu atención que el celular. Una buena charla con amigos, compañeros o familiares fomenta la convivencia social y también te ofrece mucha información.
  • Procura no gritar cuando contestes. Puedes interrumpir las actividades de otras personas, quienes tampoco necesitan enterarse de tus asuntos privados.
  • Elige bien el tono. El tono de tu celular habla mucho de quién eres. Tal vez escogiste uno por diversión, pero en ocasiones requerimos mayor formalidad.
  • No lo uses cuando manejes. Es una causa importante de accidentes vehiculares, porque hablar o atender mensajes te quita atención de la tarea de conducir y disminuye considerablemente el tiempo de respuesta ante imprevistos. Te pones en riesgo y pones en peligro a otras personas. Incluso puede ser peligroso usarlo cuando caminas o en modalidad manos libres, porque disminuye la percepción de peligro.
  • Mídete en los gastos. Analiza cuánto dinero le destinas mensualmente. Si es una cantidad considerable, trata de poner un límite al pago de este servicio.
  • Protege tus datos. Siempre emplea el número de identificación personal para activar el acceso. Respalda el contenido más importante. Sé precavido al conectarte a redes públicas de Wi-Fi. Instala un buen antivirus. Sólo descarga aplicaciones que en verdad utilices y que sean de sitios de confianza. No olvides cerrar las sesiones cuando termines.
  • El celular no es comensal. Evita instalarlo en la mesa de la cafetería cuando estés con tus compañeros. Mejor olvídalo un rato y disfruta la comida y la plática.